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¿Qué es la Liberación Miofascial

Nuestro tejido fascial se ve afectado negativamente tanto si lo ejecutamos incorrectamente como si lo mantenemos pasivo y sin movimiento. Del resultado de su “mal estado” surgen diversas herramientas que permiten la Liberación Miofascial.

La “Liberación Miofascial” es un concepto que designa la acción de favorecer el estado de nuestras fascias mediante el movimiento, la coordinación y la eliminación del dolor. Como ya se ha ido mencionando, nuestras fascias son tejido conectivo en forma de red tridimensional a través de nuestro cuerpo que lo conecta todo. Rodean y penetran los músculos, los huesos, los vasos sanguíneos y nerviosos, los órganos, etc. recorriendo desde los pies hasta la cabeza por delante, detrás, por los lados e internamente. Es un tejido especialmente sensible a cambios físicos y psicológicos ya que tienen muchos receptores sensitivos. Si nuestras fascias no están sanas pueden tensarse, romperse, generar adherencias, debilitarse, secarse, etc. influyendo en nuestra postura y nuestra psique.

 

Muchas personas padecen puntos de dolor conocidos en la fisioterapia como puntos gatillos o “trigger-point” desde mediados de 1800. Se reconocen como puntos sensibles formados por tejido blando cuyo dolor es aliviado mediante la presión, el masaje, el estiramiento o la punción seca. Hartmut Heine descubrió que el tejido fascial estaba perforado en numerosos puntos engrosados por un anillo de colágeno. Descubrió que al menos el 82 % de sus perforaciones en la fascia coincidían topográficamente con puntos de la Medicina China. Dorsher también analizó los trigger points y concluyó igualmente que existe una asombrosa coincidencia entre los puntos gatillos y los puntos de acupuntura procedentes de la Medicina Tradicional China MTC. Concluye diciendo que es justo reconocer que los tratamientos actuales de dolor miofascial son un redescubrimiento independiente de los principios de sanación de esta antigua ciencia médica china. En el Ayurveda (Medicina india) también se reconocen estos puntos como marmas. Estos lugares del cuerpo son áreas donde el tejido del cuerpo se ha engrosado, se ha roto, está inflamado, etc. generando dolor y tensión provocando que los músculos de alrededor pierdan libertad de movimiento causando cambios en la postura a lo largo del tiempo. Los puntos de dolor son generados por: golpes (traumas), movimientos repetitivos o repentinos, malos hábitos posturales, poco descanso entre sesiones de entrenamiento, mala nutrición y falta de hidratación, alteraciones en el estado emocional, etc. La sensibilidad de los puntos de dolor se puede mostrar con dolor, hormigueo, temblor, frío o calor… En definitiva es resultado del “estrés” que ha soportado la fascia. Sourojit Bhowmick demostró que cuando se estimula el s. nervioso simpático (estrés) se genera una respuesta del s. inmune que segrega TGF – beta – 1. Se ha demostrado que TGF- beta – 1 es uno de los más potentes estimuladores de la fascia favoreciendo su contracción y su rigidez.

Existen varios modos de trabajar el tejido miofascial para invertir este proceso de rigidez. Algunos de ellos están muy vinculados o bien con el  masaje o automasaje (Rolfing, técnica Bowen, Osteopatía, Sacrocraneal, Liberación Miofascial con pelotas, etc.) o bien con la modificación de hábitos posturales (Yoga Miofascial, Yin Yoga). La ciencia actual aún está investigando los mecanismos exactos por los que la persona se siente mejor tras el trabajo liberador sobre la fascia. Robert Schleip detalla en su artículo “Fascia as a Sensory Organ” que los mecanismos de deformación de la fascia a corto plazo no están influidos por la “tixotropía” ni por la “piezoelectricidad” de este tejido, sino por la contribución activa del sistema nervioso central y de los mecanorreceptores.

Con nuestra Formación de Instructores y el Curso "Yoga Miofascial con pelotas" aprenderás a mejorar el estado de tu tejido fascial mediante el uso de pelotas haciendo una presión localizada. Con ello se consigue:

* Aumento de la elasticidad
* Mejora en la circulación sanguínea
* Liberación de puntos de tensión y dolor
* Recuperación de la fatiga muscular
* Disminución de la inflamación
* Recuperación de la energía vital
* Mejora en tu movimiento y la coordinación
* Mayor fluidez y suavidad en las asanas
* Conciencia corporal
* Mejora en tu estado anímico
* Inducción al descanso y el sueño profundo

 

©Texto extraído de la Formación en Yoga Miofascial® y del Curso "Yoga Miofascial con pelotas".